Cassette es un cuento que ya había tenido la oportunidad de subir al limitado blog del myspace de los Hazme Sentir (www.myspace.com/yotuyhazmesentir) hace poco tiempo.
Cassette es mi mayor logro como letrista (Sólo en lo que a reconocimiento se refiere) ya que me hizo acredor al 3er lugar del X concurso de cuento corto "Juan De La Cabada 2008" Premio que vino acompañado de una modesta, pero tremendamente agradecible remuneración económica. pese a no ser de mis favoritos.
Cassette es, en pocas palabras, una historia sencilla con mucho de mí en sus personajes, y espero algo de ustedes también.
Cassette es esto:
CASSETTE
Lado A
De: Sergio Avilés García (terciopeloverde@hotmail.com)
Enviado: jueves, 17 de noviembre de 2001 02:51:58 a.m.
Para: Cecilia Carlidge Fuentes (elaromadelambar@starmedia.net)
Asunto: (ninguno)
Amiga boba y mía.
¿Cómo estás güera? Espero no hayas abolido el primer signo de interrogación todavía, como hacen todos. Me enteré de este correo electrónico gracias a Oscar, él me lo pasó. Te quería mandar un mensaje desde hace un par de meses pero no le sé muy bien a la compu. Pensé que ya no vivías en el DF. ¿Ya cuánto hace… 8 años? Me pregunto si sigues tomando los frutsis de cabeza. Hace poco vi una película donde una niña se los toma así, no sé si la viste, está filmada en Acapulco. Son tres historias hilvanadas, está bastante buena y deja algo que pensar. Se llama La respuesta. De hecho la reseñé para una publicacioncita de cultura acá en Cancún. Siempre sí me dediqué a esto, está cabrón, no hay demasiado campo para escritores por estos lares, pero de vez en cuando me sale una chambita haciendo reseñas y artículos para revistas y periódicos. Publique un par de libritos de poesía, modestos en formato y algo arrogantes en contenido, como imaginarás no tuvieron impacto, pero era de esperarse, no sé porque México pudiera necesitar a otro poetilla triste escribiendo versos coloquiales a la Sabines. Nunca me pude quitar ese demonio, así como nunca pude publicar en la “Estruendo”. Era una mamada, ahora lo sé, pero era nuestra mamada, nuestro sueño. ¿Te acuerdas? Mandando nuestras cartitas a ver si algún día publicaban las reseñas que hacíamos a los cassettes, porque todavía ni discos eran. Me muero de risa nada más de recordarlo. Pero bueno, aparte de la escritura también estoy trabajando en un hotel, ahora está algo bajo por la temporada, y a eso súmale lo de las torres gemelas; los gringos andan muy desconfiados. Ya mejoré mucho en el ingles, espero estés orgullosa, de algo me sirvió lo que me enseñaste. Yo siempre aprendí mucho de ti. ¿Por qué dejaste de llamar? Hubieras hecho cartas aunque fuera, tal vez y en el futuro, a mi muerte, mi obra se vuelva popular y hasta las cartas que nos enviábamos publiquen. Nunca se sabe. Hace poco hicieron algo similar con las cartas que Juan Rulfo le escribió a Clara Aparicio. Debiste insistir, sabías que orgulloso y distraído era, no iba a ser yo el que llamara, pero si tú lo hacías… siempre estaba ahí para contestarte. No sé nada de ti. ¿Qué haces? ¿Estudiaste la universidad, a qué te dedicas? ¿Te casaste? Espero que no, recuerda que prometiste casarte conmigo cuando cumpliéramos 30, ya nomás faltan un par de añitos. Promesas son promesas. Yo me he mantenido soltero sólo para ti, aunque claro, no te negaré que anduve en uno que otro romance, pero nada serio, porque yo sabía (y sé) que no podían durar mucho. Yo ya estaba apartado por usted. Y mira que dejé ir a varios prospectos buenos, mas a nadie quise como te quise a ti. Tal vez suene algo patético, yo sé que lo es, pero no te miento, siempre pienso en ti y en cómo sería si siguieras aquí. Creo que he buscado a alguien para sustituirte, pero en realidad sólo te busco a ti. Te extraño mucho, y no como una amante, eso nuca llegamos a serlo con plena conciencia, sino como una amiga. Pensé que con el paso del tiempo iba a cambiar, que conocería a otras personas como dicen todos, que la vida se amplía y se bifurca; pero no fue así, ocurre que no te olvido. Realmente necesito saber de ti, no debí dejar pasar tanto tiempo, pero ya ves: estaba equivocado. Yo te amé desde siempre, desde que nos conocimos en el concierto de Sacbé y aun después. Sé que nunca te lo confesé abiertamente pero creo que lo intuías. Después de que hicimos el amor, tú dijiste que era normal. Que el placer es placer. Dijiste que es natural que un hombre y una mujer hagan eso cuando pasan tanto tiempo juntos y más si se trata de un viaje, pues la aventura añade erotismo. Me morí de vergüenza. Pensaba en ti a cada segundo, mas temía que no sintieras lo mismo, me daba pena que pensarás que era un inmaduro, que me había clavado, que no podía ver ese momento como algo bello, sí, pero pasajero; como tú lo veías. Por eso fingía, con una sonrisa pretendía que para mí no había sido el momento más maravilloso de mi vida (aún lo es), y ardía por dentro al decir: “sólo somos amigos”. Pero para mí tú ya eras todo. Después de todos estos años ya no me importa fingir, ¿Para qué me sirve ahora? Me vale madre ya si piensas que sigo siendo un niño, ya no temo perder tu amistad, hace mucho que la perdí, hace mucho que perdí todo. Estoy solo. Ya no sé quién eres. Te desconozco y así me desconozco un poco a mí mismo. Bueno mujercita, ya me despido, confío en no haber sido demasiado emocional y atrabancado con lo que he escrito. Espero tu respuesta pronta. Por cierto, creo que me iré a vivir a Aguascalientes, pero hasta el año entrante, así que si lo deseas podré visitarte. Me haría muy feliz, aunque sea sólo verte, saber cómo eres ahora. Pásame tu dirección y tu número de teléfono para que pueda localizarte. Así nos pondríamos al día. Igual y hasta nos casamos como dijimos, ¿No? Como sea, ser solamente tu amigo de nuevo estaría bien. Te mando un beso y un abrazo. Cuídate mucho Ceci y responde por favor.
Atte. El poeta de los ojos tristes (¿Te acuerdas?)
PD: ¿Todavía tienes tu cassette de El Morro?
Lado B
RE:
De: Cecilia Carlidge Fuentes (elaromadelambar@starmedia.net)
Enviado: lunes, 21 de noviembre de 2001 10:01:09 a.m.
Para: Sergio Avilés García (terciopeloverde@hotmail.com)
Amigo bobo y mío.
Estoy muy bien. Tu mensaje me llena de muchas emociones, la mayoría son ampliamente agridulces. Me desconciertas. ¿Por qué me mandaste ese mensaje? ¿Por qué ahora? Y ¿Quién es Oscar? Sí vi La Respuesta, me pareció bastante mala y no recuerdo a la niña que mencionas. Ya no tomo frutsis, pero me alegra saber que seguiste en la literatura, yo también lo hice, me gradué en historia de la Literatura Inglesa hace 4 años, pero aún sigo estudiando, no te creas. El aprendizaje no cesa, aparte se lo prometí a mi mamá, que por cierto murió poco después de la graduación; pero no creo que eso te importe. Trabajo como traductora, y sí, en efecto, me va bien. Es curioso que menciones estruendo, ya que colaboré con ellos haciendo una sección por uno 1 año y medio aproximadamente. Hablaba acerca del oficio tremebundo de ser escritor mexicano en las lejanas tierras londinenses. Me fui a visitar a mi viejo padre y a su otra familia. Fue una gran experiencia, aprendí muchísimo. Como ves cumplí con mi parte del sueño, no escribí acerca de la música que nos emocionaba pero lo hice acerca de muchas otras cosas que ahora considero mucho más valiosas. Por lo visto dejaste de comprarla, de otra manera alguna vez me habrías leído, no usé ningún seudónimo. Hablando de cumplir sueños, ahora estoy a punto de casarme, tal como siempre quise, con un hombre que me ama y que amo. Así que encuentro tu mención a nuestra promesa de casarnos a los 30 fuera de lugar y como tú la defines: patética. Sabes muy bien que es un chiste, lo que no pareces saber es que con el paso del tiempo este tipo de cosas pierden gracia y se vuelven penosas. Seré franca, no tenía pensado contestarte, pero creo te mereces al menos esto, tómalo a manera de despedida. Perdona que no te de mi dirección ni nada, espero entenderás que no te quiero de vuelta en mi vida. Yo te quise mucho. Nunca debiste dudarlo. Ahora sólo eres parte de un pasado que no deseo olvidar, pero tampoco revivir. Búscate un camino, una historia, ni siquiera sé si todo lo que escribiste es verdad, tampoco sé nada de tu vida y honestamente no quiero averiguarlo. Soy feliz, Sergio, feliz como nunca antes, mi existencia es plena y deseo lo mismo para ti. De corazón espero que encuentres a alguien a quien amar, alguien con quien casarte y formar una familia. No obstante, yo sé que no será así, tú estarás eternamente solo, es tu premio y tu condena, fuiste hecho para desentrañar la soledad, para habitarla. En tu alma hay mucho amor, quizá demasiado, incluso para mí. Tú no puedes pertenecer a mujer alguna, eres libre. Me di cuenta de eso hace mucho tiempo. No dejes que te domestiquen mi salvaje amigo, los poetas desdichados y solos son los mejores, tú mismo lo decías. Pórtate bien y fantasea mucho, lamento en verdad no poder ser parte de tu vida. Y si te sirve de consuelo, quiero que sepas que yo también te amé con todo mi corazón. Soñé en un futuro contigo, pero ya no ojitos tristes, ya no. La vida si cambia y se bifurca, no te engañes. Hasta siempre muchachote.
Atte. La Güera.
PD: Claro que todavía tengo las rolillas de El Morro, sólo que en un CD, e incluso ya las transferí al formato de ahora, el mentado Mp3, para tenerlas en la computadora, están difíciles de conseguir y no quiero perderlas.
Junio 08 Mendoza Del Valle
No llegaste al Pecha Kucha :(
ResponderEliminarpero ya sabes, cuando quieras hay que armar algo, ve preparándote para el Expresion Fest Vol 3 en febrero :)